lunes, 9 de mayo de 2011

Like father like son: de Lartigue a ti, una estirpe de streetstylers

Like father, like son: From Lartigue to you, a lineage of streetstylers


"Vete a ver la exposición de Lartigue en el Caixa Forum, te va a encantar y los textos son totalmente inspiradores para el catálogo de la colección de invierno". Con este breve mensaje Patricia, la directora artística del catálogo de invierno (sí, ya tenemos el catálogo de invierno hecho, muy fuerte), me recomendaba que fuera a la exposición de Jacques Henri Lartigue; fotógrafo del siglo XX nacido en el seno de una familia acaudalada que utilizó la fotografía como modo de retener a toda costa aquello que le obsesionaba: la felicidad y la juventud, la fugacidad de lo días felices y el paso del tiempo.

"Go and watch Lartigue exposition in Caixa Forum you'll love it, and his quotes are a great inspiration for the Winter Collection". With that short message, the Art Director of the Winter Catalogue (Patricia is her name and yes! We already have the winter catalog, can't believe it) encouraged me to check out Jacques Henri Lartigue's work. He is a photographer from the 20th century, member of a wealthy family whose motto was to retain, no matter what, his greatest obsession: Happiness and Youth, the fortunate fleeting days and the pass of time.



Como Patricia bien supo preveer Lartigue me encantó, en la exposición le describen como alguien que parecía poseer una aptitud especial para la felicidad y para disfrutar de la vida con una elegancia despreocupada. Sus fotos reflejan felicidad, belleza, sentido del humor, velocidad, audacia en los encuadres, cultura gráfica en las composiciones; no era aristócrata (como yo) pero se nota ese modo de vida despreocupado no sólo en los protagonistas de las fotos sino también en la sucesión de emplazamientos: Hendaya, Biarritz, Delage, Marsella, París...

As Patricia anticipated, I was enchanted by Lartigue. In the exposition he was described as someone who seemed to possess a special skill for happiness and for enjoying life with nonchalant elegance. His photographs are the reflection of joy, beauty, sense of humor, quickness, audacity in his framework, and graphic knowledge in his artistic compositions. He was not an aristocrat (like me), but he certainly was perceived that way; not only because the characters in his pictures, but because his unconcerned life style, and for the succession of locations he chose such as Hendaya, Biarritz, Delage, Marseille, Paris...


París. En París fue donde por primera vez Lartigue sacó su cámara a la calle y empezó a retratar a señoras paseando por el Bois de Bologne cuyo atuendo le llamaba particularmente la atención y a las que, al no conocer de nada, se veía obligado a hacer una foto rápida, espontánea, casi robada, constituyendo éstas fotos por lo tanto un documento extraordinario para conocer el modo de vivir de toda una generación. Quizá os suene de algo este fenómeno ya que estamos inmersos en él y es que a Lartigue se le conoce como el padre del que ahora creemos tan moderno streetstyle, aunque dado el tiempo y los herederos que ha tenido yo más bien lo consideraría el abuelo.
 
Paris...That was the place where Lartigue took his camera out on the street for the first time, starting to photograph ladies walking down Bois de Bologne with outfits that impressed him in a particular way. The photographs were so uneducated, forced to be taken so quickly, spontaneously, almost stolen...but eventually those pictures became an extraordinary documentary of a lifestyle for an entire generation. Maybe this phenomenon is very familiar to you, we are immerse in it; Lartigue is known as the father of the modernly called streetstyle; however, given the time that have passed and the successors that followed him, I prefer to call him the grandfather of streetstyle.



Y si Lartigue es el abuelo sin duda Bill Cunningham es el padre. Este buen señor lleva más de 50 años recorriendo las calles de NY retratando a la gente para su columna en el NY Times "On the street" donde cuenta el ambiente que se ha vivido esa semana en las calles y el reflejo que ha tenido en el vestir de la gente.

So, if Lartigue is the grandfather, Bill Cunningham is the father of the whole thing, no doubt. This good fellow has walked the streets of New York taking pictures of people for his column in the "NY Times "On the street" for 50 years; with his work, he tells us the environment (or surroundings) that the city has lived last week on the streets and its reflection on people's outfit choice.























Él mismo dice considerarse "un mal fotógrafo" pero que su éxito radica en la curiosidad casi antropológica que siente. Poco se sabe realmente de él, que siempre lleva una camisa o un pluma azul, que tiene una voz ronca, que va en bicicleta a todos lados, pero parece que muchos de los misterios que rodean su vida van a ser desvelados en una película que han filmado sobre él y cuyo trailer podéis ver aquí.

He considers himself as a "bad photographer", but his success lies on the curiosity that he feels, anthropological almost. Little is known really about the guy: he always carries a shirt or a blue pen, husky voice, he rides a bike everywhere; but it seems that a lot of the mysteries that surrounds his life are going to be revealed in a movie about him, which trailer can be seen next.



Siguiendo con la línea de sucesión llegamos a alguien que muchas veces nombra a Bill en su blog, como no podía ser de otra manera es Scott Schuman hijo heredero de todo este legado de retratistas callejeros que sin duda es el que ha conseguido lanzar el fenómeno del streetstyle a la estratosfera, o más bien, a la blogosfera. The Sartorialist vuelve a España éstos días para participar en un encuentro digital que podréis seguir aquí y más adelante en dos master classes en Madrid y Barcelona. Sinceramente, yo no sé cómo este hombre se atreve a volver a Madrid después de la paliza que le di la última vez, dice el Consorte que seguramente vaya a los eventos con guardaspaldas por mi culpa pero si cree que eso le va a salvar, ja!, va listo.

Following the line of successors, we can find someone that is often named in Bill's blog, this person is Scott Schuman and it could not be any other way. He is the heir of the entire legacy of streetstyle photographers; no doubt, he has launched this phenomenon to the stratosphere, in fact, to the blogsphere. The Sartorialist comes back soon to Spain to participate in a digital event that you can follow here, and later on in two master classes in Madrid and Barcelona. Honestly, I don't know how this guy dares to come back to Madrid after the stalking I performed to him last time, el Consorte says that probably Sartorialist will go to all the events with bodyguards because of me, but if he thinks that is going to save him, ja! He's dreaming!!


































Y llegamos al final, el siguiente eslabón en la estirpe, tú, yo, nosotros. Todos los que ahora empuñamos una cámara callejera para buscar inspiración, los que se retratan a diario para enseñar sus looks, los que hacen un catálogo a coste casi cero, todos somos en cierta medida herederos de los que nos han enseñado que el no tener medios no es excusa para no ser audaz. Que lo importante es salir y hacerlo y mostrar lo que puedes llegar a hacer más que esperar a que esté perfecto para enseñarlo. Somos los nietos.

We have arrived to the last link of the lineage: you, me, us. All of us that now grab a walking camera to find inspiration, those who photographe themselves daily to show their looks, those who make catalogues almost for free. We all are, in a way, heirs and heiresses of everything that is being taught: having no resources is not an excuse for the lack of audacity. The important thing is go out on the streets and show how much you can do and the potential of your work, instead of waiting for it to be perfect: we are the grandchildren.

Extracto del catálogo de invierno de La Condesa "The champagne life

Abrazos y buen comienzo de semana,
Big hugs and I wish you all a great beginning of this week,

 
La Condesa eslabón perdido.
The Countess, the missing link.


Traslation by Marianela Santamaría