miércoles, 10 de diciembre de 2014

En la inauguración de la nueva tienda de Louis Vuitton en Madrid

#alhablaLaCondesa
 
Creo que el mundo del lujo sabe algo que ni siquiera nuestro gobierno conoce o, peor aún, no quiere que conozcamos. Si no me creéis haced un repaso de las marcas de lujo que han desembarcado en la capital o han ampliado tienda en los últimos dos años: Stella MacCartney, Roberto Cavalli, Tiffany, Michael Kors...la lista es amplia y si la comparamos con el baño de realidad que nos muestran en los telediarios a uno le queda la sensación de que se le está escapando algo.


En éste panorama de presente incierto pero futuro prometedor (esperamos) ha desembarcado Louis Vuitton con un somero puñetazo sobre el asfalto de la calle Serrano y la que probablemente sea hasta la fecha la tienda de lujo más espectacular de la capital.

Chaqueta Soldado James y botas chelsea de Neon Boots


Tres plantas componen la tienda. La primera a pie de calle saluda a los clientes con las colecciones de marroquinería y las piezas más reconocibles de la marca, la segunda se alza como la gran novedad al albergar la colección de pret-a-porter diseñada por Nicolas Ghesquière (que nos consta ha tenido ya un gran recibimiento entre las clientas nacionales) y una última planta reservada al showroom de prensa.




La tienda ha sido diseñada por Peter Marino y desprende luminosidad, amplitud y una atmósfera de tiempo detenido en el que nada importa excepto el cuidado por los detalles y el amor por las cosas bien hechas. En el interior de Serrano 66, como decía al principio, son ajenos al ajetreo del exterior, si entras te atenderán como si el tiempo no fuera finito y te explicarán con detalle y mimo cada pieza como si fueras de la familia.

Botas Chelsea en LV, adelanto que en el próximo año llevaremos éste tipo de botas para todo.

La reinterpretación del Monogram por Cindy Sherman, maravilloso.

Gracias a todo el equipo de Louis Vuitton Madrid por su amabilidad pero sobre todo a Laura Urbaneja que demostró una paciencia infinita contándonos hasta el último detalle del último tornillo de la tienda. Laura estuvo de prácticas hace mucho en La Condesa y nos alegramos de corazón que haya prosperado hacia marcas más aristocráticas aún.