miércoles, 4 de julio de 2012

Moctezuma y Quetzal


En toda buena historia que se precie hay un chico, una chica y un malo. Bien, tenemos el chico, tenemos la chica, por lo tanto, hoy toca el turno al malo: Moctezuma II, rey del imperio azteca. 
Que me perdonen los mexicanos por una interpretación bastante simplista de su historia (y de la nuestra), espero entiendan que para buscar inspiración para confeccionar una chaqueta tampoco te puedes poner muy intelectual, bueno, Ghesquière lo hace, pero La Condesa es más hollywoodiense.

Volviendo a nuestra clase de historia, en la época en la que Cortés llegó a México coexistían distintas tribus, no muy bien avenidas entre ellas, siendo la principal, la más rica y poderosa la de los aztecas, gobernados por Moctezuma desde la capital, Tenochtitlan. Moctezuma era un hombre supersticioso que no dudaba en utilizar los sacrificios humanos entre las tribus sometidas para complacer a los dioses; es por eso que se eligió para su chaqueta un crep negro, símbolo de la oscuridad, que va perfilando mediante un vivo de oro la imagen de una calavera en la espalda (hay que cerrar un poco los ojos y mirarla de lejos para verla).





El cierre frontal es un complicado alamar hecho con distintos tipos de soutache y cordón oro que pretende reproducir parte de las figuras aztecas que encuentran en el Museo de Antropología de México. La idea es que reflejase la riqueza y la opulencia de oro que debía vestir Moctezuma en sus atuendos.

Como decía antes Moctezuma era un gran guerrero pero también un hombre supersticioso, parte de la conquista de México por Cortés y sus hombres se debe a que tenía la idea de que posiblemente los extraños visitantes eran semidioses, una señal del regreso del dios Quetzalcoatl (Quetzal para nosotros, porque es imposible decir Quetzalcoatl sin que se te trabe el cerebro).


Quetzal es la serpiente alada, la deidad principal a partir de la cual se generan los demás dioses por desdoblamient. Representa la dualidad inherente a la condición humana: la "serpiente" es cuerpo físico con sus limitaciones, y las "plumas" son los principios espirituales...me estoy yendo de intelectual. En resumen, como Quetzal es el dios más importante, su chaqueta es la más "espectacular" de todas, la que tiene la seda más cara, un río de cadenas de oro cayendo, alitas que son cadenas, en fin, un dispendio de chaqueta.


Recuerdo estrenar esta chaqueta una noche, con un pantalón de pata de elefante negro y unos taconazos y al echar a andar pensar..."wow, pedazo de chaqueta llevo". Eso no me suele pasar, siempre les encuentro pegas y puntos que se podrían mejorar, lo cual es bastante cansino por mi parte.



El único problema es que la seda salvaje de la Quetzal es tan salvaje que va cambiando de color y no conseguimos que salgan dos chaquetas iguales. Los dioses, ya se sabe, caprichosos.

La Moctezuma disponible aquí.
La Quetzal disponible aquí.

Que tengáis buen final de semana,
La Condesa alada.