lunes, 20 de septiembre de 2010

Las Vegas pattern

Pensaréis que me he perdido en las mieles de las semanas de la moda pero os equivocáis queridos, he estado trabajando...y mucho. La aristocracia ya no es lo que era, una pena. Resulta que ha sido Premier Vision, la feria textil más importante en lo que respecta a moda femenina. Proveedores de tejidos, botones, plumas, etiquetas, cintas, fornituras, bordados y un infinito etcétera que a punto estuvo de causarme un ataque epiléptico, se reunen en París para mostrar sus colecciones de cara al otoño-invierno del 2011. Sí amigos, en moda se trabaja con más de unaño de antelación, la locura.
Por suerte iba acompañana de una joven que me acercaba las sales cuando me veía al borde del abismo, mi querida Paz López, una joven ilustradora que ha decidido convertirse en diseñadora textil y gracias a su talento ha conseguido una beca para iniciar sus estudios de especialización en el IED de Madrid. Echadle un vistazo a su blog que no tiene desperdicio y así de paso conocéis a la que pronto empezará a diseñar estampados para mi. No puedo esperar a que llegue el momento de esclavizarla.

Mi primer proyecto será pedirle que convierta estas fotografías aéreas de Las Vegas en un estampado que usaré para forros. ¿Qué os parece la idea? Por cierto que de paso así os cuento que finalmente el regalo de cumpleaños del Consorte fue un vuelo nocturno en helicóptero por el cielo de Las Vegas. También pensé en casarnos de Elvis como me dijisteis, pero era bastante caro y cuando acabas de pagar una boda lo último que quieres es gastarte un sólo céntimo más en repetir el evento.

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En la feria aprendimos cosas francamente interesantes que me gustaría compartir con vosotros, por ejemplo:

  • Todo lo que tu mente pueda imaginar ya está en Premier Vision. Si no lo está te lo pueden hacer a medida. Todo se puede hacer, todo. Deja de soñar y quejarte de que en España no lo encuentras y cómprate un billete para la próxima edición.
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  • Es francamente difícil hacer negocios con los franceses. Tienen demasiada facilidad para poner los ojos en blanco, chascar la lengua y decir "NO" con boquita de pitiminí y ojos de gato. Pero con paciencia, mucha ironía y mirada de "a mi no me intimidas" acabas hasta sacándoles una sonrisa. Oh mon dieu! Milagro.
  • Es francamente cansino hacer negocios con los hombres italianos. Paz y yo no podíamos dar crédito al cliché mientras toreábamos las frases socarronas y las insinuaciones tontas con tal de salirnos con la nuestra. Nada más verte ves en sus ojos cómo te juzgan y evalúan el tiempo que te van a dedicar en función del bling-bling de tu tarjeta de presentación.

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  • Es francamente agradable hacer negocios con los británicos. Educados, serios pero con toques de humor, centrados en lo que están hablando, con un producto poco llamativo pero de calidad, no les importa quién eres pero sí quién puedes llegar a ser.
  • Es francamante maravilloso hacer negocios con compatriotas fuera de tus fronteras. La camaradería es instantánea, los consejos, intercambios, vivencias sirven para dibujar una línea de acción a seguir.
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Y después de haber indignado a media Europa con estas declaraciones y quedarme tan tranquila me despido con la promesa de volver a escribir con frecuencia. Espero que os toméis estas cosas con la ligereza con la que las escribo y os sirva como pequeña guía si algún día decidís encaminaros a negociar por Europa.

Abrazos mil,

La Condesa con apostilla de la Haya