viernes, 28 de octubre de 2011

Una celebración de la felicidad

El miércoles pasado tuve la grandísima suerte de poder asistir al concierto de presentación del nuevo disco de Coldplay, "Mylo Xyloto". No sé cómo explicároslo, ya había ido a otros dos concierto de Coldplay antes que éste, pero éste, éste ha sido absolutamente INCREÍBLE. Hasta tal punto que yo diría que no fue un concierto, fue una experiencia única de felicidad.

Con nuestra entrada general nos tocaba ir al tendido pero los guardas al ver el bombo que porto nos recomendaron que nos subiéramos a una grada, que había aforo completo y no lo iba a pasar bien de pie entre tanta gente.


Inciso: quizá sea buen momento para contaros que estoy embarazada, SÍII, no puedo imaginar post más feliz para hacerlo. HABEMUS HEREDERA. En tres meses habrá revolución en el Palazzo. Os iré contando a ver qué tal lo llevo, por ahora sólo puedo adelantaros que estar embarazada supone ser un imán para aquellos que gustan de dar consejos tremendistas y que, como dice El Diablo viste de Zara, la ropa de premamá es un asco. Bueno, en realidad tengo miles de historias absurdo-divertidas que contaros relacionadas con este nuevo estado de redondez, pero hoy no, hoy Coldplay.

El caso es que con mi nuevo pase VIP implantado en la barriga sólo tuve que ir enseñándolo de guardia en guardia hasta que me encaramaron a una grada donde podía estar sentada, resguardada de la lluvia y con una visión perfecta del escenario. Gracias querida tripa, siempre he odiado ver los conciertos en el tendido, con suerte acabas viéndolos entre dos cuellos siempre más altos y peor olorosos que tú.

Nada más entrar nos dieron unas pulseritas promocionales con el nombre del disco y una pila interna que, curiosamente, por mucho que enredaras con ella no hacía que se encendiese la pulsera. Extraño pero ahí lo dejamos...más adelante tendríamos la inesperada respuesta de cómo se activaban las pulseritas sorpresa.



Una vez sentadita empezamos a admirar Las Ventas por dentro, nunca había estado y me parecieron muy bonitas. Aunque, ¿por qué elegir un sitio al aire libre para dar un concierto a finales de octubre con peligro de lluvia? La respuesta, de nuevo, en pocos minutos.

Con puntualidad británica Mario Vaquerizo salió a presentar el documental que Coldplay ha grabado con Anton Corbijn en el que hablan sobre sus fuentes de inspiración, músicos a los que admiran, las causas que apoyan, etc. Y justo al acabar una cuenta atrás empieza en las pantallas gigantes (no hay nada que ponga más nerviosa a la gente que una cuenta atrás) y justo en el uno TODAS LAS PULSERAS COBRAN VIDA Y EMPIEZAN A ILUMINARSE EN DISTINTOS COLORES, OOOOoooohHHHh! El escenario también se ilumina!!!! La música empieza a arrancar!!!!! y de repente SALTAN FUEGOS ARTIFICIALES!!!! AHHHHH!!! histéria colectiva, histeria colectiva!!!



Dioses del cielo, y nunca mejor dicho, creo que jamás he asistido a un comienzo de concierto MEJOR en la vida, impresionante, casi me da un ataque al corazón. Imposible estar sentada, todo era TAN bonito, TAN TAN bonito que la música parecía un acompañamiento, una excusa para presentar un espectáculo de felicidad absoluta. Luces de colores, láseres espectaculares, fuegos artificiales, proyecciones, mariposas de colores y...¡pelotas de playa! No os lo vais a creer pero donde estábamos sentados era el punto de lanzamiento de las pelotas al resto de las gradas y los de la organización, de nuevo comprensivos con mi pase VIP barriguil, nos dejaron ayudarles a lanzarlas al público. Segundo ataque al corazón lanzando pelotas como si fuera Papá Noel.


El tercer y casi definitivo ataque al corazón fue con el final, cuando la percusión final de "Every teardrop is a waterfall" la hicieron coincidir con unos fuegos artificiales que casi hacen desaparecer Las Ventas. Espectacular, absolutamente increíble. Todos esperábamos que se centraran en las canciones nuevas pero la selección fue impecable. Un concierto épico.

Tanto que le agradezco profundamente a Gwyneth que ejerciera su influencia (estoy segura que la hubo) para que el concierto fuera en Madrid por el chute de felicidad que nos provocaron. Y es que amigos si queréis perseguir un sueño y convertiros en emprendedores es necesario que os procuréis estos chutes de felicidad de vez en cuando. Emprender es maravilloso pero entre algunos de sus riesgos está el de ser completamente absorbido por tu sueño y no vivir nada más que por y para él, lo que supone trabajar hasta cuando duermes y no desconectar jamás.

¡Ojo con eso eh chicos! os lo dice una que ya va por la pantalla 2 del juego "Emprendator: the final dream". Si no te aseguras momentos de ocio, momentos de risa, momentos de felicidad, es probable que acabes amargando tu propio sueño y maldiciendo el momento que decidiste dejar de ser asalariado. Noooo, no te rindas, da el día por perdido y vete a ver a un amigo NO-tremendista por sorpresa o vete a dar una vuelta por un sitio que hace tiempo no pasas, al cine, lo que sea que te guste hacer. Pero HAZLO. Y si te atascas y no eres capaz tú sólo pide ayuda. Lo de la ayuda es un tema delicado, poca gente sabe darla, normalmente si te oyen en tu momento de crisis se van a preocupar y van a darte consejos que les tranquilizan más a ellos que a ti. Por lo que mi recomendación del día es que, si no tienes en tu entorno a un emprendedor feliz que vaya un par de pantallas por delante de ti para aconsejarte, te busques a un coach. Es el dinero que mejor vas a invertir.

Y para que veáis que no soy egoista os presento a la mia. Se llama Gabriela Rosales, empezamos a trabajar juntas en Madrid durante el comienzo de La Condesa pero hace un año se fue a Nueva York y me dejó desolada. Por suerte a la vez que montaba su gabinete de "Empowerment and Enlightenment Coaching" en Manhattan se le ocurrió la gran idea de seguir manteniendo nuestras reuniones periódicas, si bien no físicamente, ¡si a través de skype! ¿Qué tal? De genio, ¿eh? En realidad si al coach le pagas para hablar con él, ¿qué más te da que esté aquí que en la Conchinchina?


A Gabriela recurro cuando pierdo el norte y sobre todo cuando necesito acordarme de que todo esto lo hice por mi propia felicidad y bienestar y así ha de continuar siempre. Y seguro recurriré aún más cuando llegue la heredera y en los primeros meses no tenga muy claro como gestionarlo todo a la vez.

Queridos emprendedores (o asalariados que intentáis serlo) acordaos este puente que no será puente para nosotros, que a todos se nos va la cabeza de vez en cuando, eso no es problema, es normal. Tómate un tiempo para tu felicidad propia y si no eres capaz de hacerlo solo pide ayuda...aunque sea por skype! Si queréis probar cómo es tener un coach empresarial, Gabriela está ahora mismo promocionando el nuevo servicio en skype de su gabinete, así que entrad en la web y apuntaos a una sesión gratis para ver cómo es.

Lo dicho señores, mucha felicidad y ánimo emprendedor.

Abrazos,
La Condesa Xylota