lunes, 18 de febrero de 2013

Yo, yo, yo y yo


Hace un par de semanas recuperé una faceta prácticamente perdida como es la de egoblogger para Hola.com (post completo con detalles aquí).
La intención era la de reflejar la tendencia militar de un modo natural, ponible en el día a día, realista, es decir, como visto yo normalmente, sin disfraces ni exageraciones propias para la cámara. Así que aquí me tenéis, a cara lavada y del club de la Roitfeld, no por el estilo si no porque jamás me peino. Jamás, si me peino la cosa empeora, no sé si es mi corte de pelo, el cepillo o mi estructura craneal pero en cuanto me peino toda la electricidad estática de los alrededores se condensa en mi cabeza para formar un casco inmóvil y sin gracia. Aparte de todo esto soy autónoma y tengo un bebé de un año...no hay más explicaciones que dar.
Todas las prendas Condesa que luzco en estas fotos está ahora mismo en rebajas (disponibles aquí) y desaparecerán para siempre ever jamás en marzo que es cuando lanzaremos la nueva colección. No es por meter presión, pero el que avisa no es traidor.
Marzo se las promete fuertes, lanzamos la colección de verano 2013, presentamos la de invierno 2013 en París (oh-la-la!) y nos encontramos entre los 15 finalistas al "Who's on next" de Vogue. Entendéis que no escriba más, verdad? No sé ni cómo duermo. Eso sí, dado que bloguear requiere más trabajo, ahora soy más activa en medios sociales más vagos como Twitter, Instagram o Vine. Nos vemos por ahí.
Gracias por estar.







Pantalón Mick Jagger en terciopelo granate


Chaqueta Darth Vadder desmontable con perlas en el cuello, model
Pantalón Smoking con Perlas

jueves, 7 de febrero de 2013

La Condesa en los 40 Principales

La semana pasada La Condesa estuvo presente en la gala de los 40 Principales vistiendo al presentador oficial y DJ Tony Aguilar.




Le hicimos una versión especialmente modificada para él de la chaqueta Watson. La verdad es que no me acostumbro a ver mis diseños por la tele, aunque sepas que va a pasar cuando finalmente lo ves en directo te da un subidón de alegría bastante importante. Cierto es que tampoco es 100% seguro que finalmente ocurra, los egos artísticos, las inseguridades o saber que no te la van a regalar son temas que a veces pueden hacer que en el último momento no se valoren las horas de trabajo que lleva una chaqueta y no se la pongan para salir. Eso mismo nos ocurrió con otra de las superestrellas presentes en la gala, pero no con Tony, él se mostró en todo momento entregadísimo con la creación de su chaqueta, ilusionado con las pruebas y hasta nos ha pedido que la cedamos una temporada a los 40 Principales Café para que la expongan junto a otras piezas de artistas invitados. En fin, que con gente así de agradecida da gusto trabajar.

Gracias Tony.
Gracias Luis.


Me hace particular ilusión ésta foto al lado de Guetta quien me ha hecho bailar y pasar tantos buenos ratos, por otro lado, estoy un poco preocupada por la salud que muestra nuestro buen amigo David ¿o es simplemente que en la foto sale raro?

lunes, 28 de enero de 2013

Luchando desde la oscuridad

Voy a escribir este post lo más rápido que pueda antes de que el ordenador explote o el reloj me lance un muelle al ojo, visto que algún tipo de "mal fario" tecnológico se ha apoderado de mi, cualquiera de estas dos cosas las siento más que posibles.



Primero fue el móvil, hace ya diez días saltó de mi bolsillo, debió de suicidarse o el ladrón era de guante blanco y suave porque desde luego yo no me enteré. Era un Iphone, así que usando los apps de localización me enteré de que lo tenía algún desgraciado a dos manzanas de mi casa que, apesar de mis mensajes de súplica, claramente no estaba dispuesto a devolvérmelo. Pasé por estados muy parecidos al del duelo: primero la ansiedad (LAS FOTOS! LOS CONTACTOS! LAS APPS! MI VIDAAAA!), después la desesperación (no, no, noooo, qué voy a hacer ahora? morir lentamente abrazada al cargador recordándole!), le siguió la histeria (el iCloud!! por dioses si estáis ahí arriba haced que esté bien configurado y se salve todo) y finalmente la calma y la aceptación (sí!! está todo en la nube, gracias a los dioses del cielo que la custodian, bueno, no pasa nada, era sólo un aparato, calma). Sin embargo, esa calma inicial se fue transformando en una especie de altanería chulesca cuando tuve que hablar con mi operador (¿que me vas a cobrar cuántos riñones por otro Iphone? ¿que todo ese amor que me juraste cuando nos conocimos era mentira y ahora no te importo nada?) y la rabia me hizo decidir que, al fin y al cabo, tampoco se está tan mal sin móvil. Los primeros días lo llevé muy bien, creo que hasta lo agradecí, me sentí feliz, ligera, liviana, descargada del tic nervioso de comprobar el móvil cada minuto y medio, ¿por qué no reconocerlo? creo que me sentía incluso un poco mejor que el común de los mortales por haber conseguido "el dejar de fumar" más pernicioso de nuestros días, la dependencia del móvil. Y creo que es ahí justo cuando busqué mi ruina.

El destino cruel y siempre dispuesto a enseñarte una lección cuando te pones engreído (al menos a mi), hizo que en los días siguientes me perdiera por Madrid conduciendo sin el GoogleMaps en directo, que tuviera que rogarle a un guarda del palacio de los deportes que me dejara un teléfono para que la chaqueta le llegara a tiempo al presentador de la gala, que no pudiera hacer transferencias online sin la firma móvil pero sobre todo, lo peor de todo, que en ocasiones me sintiera en una soledad insoportable sin whasaps acompañándome. La dependencia del móvil no es si no la de nuestra propia soledad, el móvil es la televisión encendida de fondo del nuevo siglo.

Ya lo he entendido, ya lo reconozco, ya he rogado a otra teleoperadora que me acoja entre sus brazos como buena oveja descarriada, sin embargo los dioses, siempre caprichosos, me acaban de lanzar otro rayo haciendo que se me bloquee el programa de gestor de emails del ordenador, el "mail" para los macqueros o el "outlook" para los PCs. ¿Puede haber algo más cruel? Yo creo que no...así que ya está, doblegada y rendida, humildemente pido por favor que vuelva mi Iphone, que mi Mac vuelva a comportarse como era, que Steve Jobs desde las alturas perdone mi impertinencia y me mande una señal del mejor servicio técnico de Aple en Madrid. Lo siento amigos, no se puede luchar desde la oscuridad de la incomunicación absoluta.

Las imágenes que acompañan al post son de una instalación del museo de arte moderno de San Francisco, no sé si se entiende bien en el video cómo está hecha, cientos de luces que se encienden y apagan en sincronía dando forma a dos luchadores de boxeo. Alucinante